Hay dos formas
Parecido a la donación de sangre para transfusión con un procedimiento más largo, que se llama aféresis
Bajo anestesia se punciona a través de la piel el hueso de la cadera, extrayendo con jeringa las células de dentro del hueso, hasta obtener células suficientes para el trasplante.
La decisión de emplear médula ósea o sangre periférica depende exclusivamente de las necesidades del paciente que recibirá el trasplante, ya que en determinadas enfermedades y situaciones clínicas, es preferible una u otra. No obstante la decisión final de la donación la tiene el donante
La obtención de células madre de sangre periférica requiere administrar 4 ó 5 inyecciones subcutáneas de unas sustancias denominadas factores de crecimiento hematopoyético, que hacen que las células madre de la médula ósea pasen a la sangre. Esta donación no requiere anestesia y se realiza en el hospital especializado más cercano al domicilio del donante.
Los posibles efectos secundarios de la obtención de los progenitores son:
La médula ósea se obtiene en un quirófano, en condiciones estériles, bajo anestesia general o epidural, mediante punciones repetidas de las crestas ilíacas posteriores (prominencias óseas de la parte posterior y superior de la cadera), y aspiración directa de la médula ósea.
Los riesgos y efectos secundarios de una aspiración de médula ósea son también excepcionales, siendo los más frecuentes: